jueves, 2 de marzo de 2017

Qué es la Eternidad y el Juicio Final como me ha explicado Dios

La Eternidad es el lugar donde se reúne presente, pasado y futuro. Allá se encuentran personas de toda nación, raza, pueblo y lengua. (Apocalipsis 5, 9 y 7,9)

No existe el paso del tiempo porque el tiempo de cada uno ya pasó y lo que cada uno hizo con su vida, eso quedó. Allá se encuentra contenida toda la historia de Dios, de la humanidad y de la realidad angélica o de los ángeles, todo en un mismo tiempo y lugar. El tiempo cobra un nuevo sentido y todo se relaciona a niveles que no podemos imaginar, el presente el pasado y el futuro, todos, se encuentran conectados, pero debido a que nuestro entendimiento es muy limitado, poco logramos observar ahora en vida cómo se relacionan. La verdad es la piedra angular y Jesús es la piedra angular (Efesios 2, 20) siendo Él camino, verdad y vida. (Juan 14, 6).


Si pudiéramos ubicar la Eternidad, se ubicaría al final de toda la historia de la humanidad: hasta después de que el último hombre pise la tierra o muera. Luego será el juicio final, donde participen todos y sean separados los "benditos de mi Padre" y los "malditos" (Mateo 25,31-46). Esto sería si fuera en una línea temporal, pero como para el hombre lo que son mil años para Dios es como un día (2 Pedro 3,8), la eternidad y el juicio final llegan para cada alma cuando mueren. Es como si todos durmiéramos hasta ese momento, pero como para Dios no hay imposibles, el juicio no ocurre de forma temporal y ahí estamos presentes todos. Una persona no necesita ser juzgada dos veces.

El juicio final ocurre no un día sino un único día.
Mil años son como un día y un día como mil años:
12*12*1000 = 144.000 (Apocalipsis 14, 1)
12 (Todos los salvados del antiguo testamento) por
12 (Todos los salvados del nuevo testamento) por
1000 años (Que simbolizan la eternidad)
El juicio final ocurre en el día de la eternidad y es el primer paso y entrada a la misma.

Otra de los significados de 144.000 es:
12.000*12 = 144.000 (Apocalipsis 7,3-8)
12*1000 (Todos los salvados de una tribu por la eternidad) por
12 (El número de los apóstoles o de las puertas de entrada a la Jerusalén Celestial) (Apocalipsis 21, 9-14)

Cuando Jesús abrió las puertas del Cielo, que es una forma de decir que no existiría el Cielo sin Jesús, porque nadie va al Padre si no es por el Hijo (Juan 14, 6). Estando las puertas del Cielo abiertas, ¿por qué deberíamos esperar hasta el día del juicio final? ¿En qué convendría a Dios dejar las puertas abiertas para que las personas no pasen? Por esto digo, cada día es el día del juicio final y cada día ocurre el día del juicio final, siendo el día del juicio de ayer, de hoy y de mañana el mismo. Nadie tiene que esperar al día del juicio porque el juicio ocurre todos los días, ocurre cuando cada uno muere.

No hay comentarios:

Publicar un comentario